lunes, 29 de agosto de 2016

En mi corazón vivirás.

Leer con esta canción de fondo:
https://www.youtube.com/watch?v=_n8C3PQ_ats

¿Que por qué todavía no me he quitado tu pulsera? ¿Que por qué todavía sigo durmiendo con tus camisetas cada noche? ¿Que por qué no he quitado los marcos de fotos?
Sencillo; no significa que conservando todo aquello que ha sido mi rutina durante un año me esté negando a avanzar o a superar, no se trata de que llevando tu pulsera, tus camisetas y teniendo las fotos sobre mi escritorio me vaya a costar más olvidarte. Se trata de que todas esas cosas se han convertido en mi rutina, igual que tú lo fuiste en su día. Se trata de que la pulsera se ha convertido en uno de mis objetos de valor incalculable, en eso que sé que debería guardar pero que soy incapaz de quitarme, no porque no quiera olvidarte, sino porque siempre serás alguien importante para mí y tu recuerdo siempre vivirá en mi interior de un modo u otro.
Se trata de que sin ella me siento desnuda y mi muñeca vacía, igual que mi corazón si tú no estás. Se trata de que aunque pase el tiempo y te supere, siempre te recordaré con cariño y por eso conservo los marcos de fotos y sobretodo, tu pulsera. ¿Las camisetas? Te mentiría si te dijera que duermo con ellas porque no tengo otras pero lo cierto es que tengo demasiadas pero elijo dormir con las tuyas porque con ellas me siento como en casa. De eso se trata. De sentirme como en casa aunque no estés y no vayas a volver, de seguir sintiéndome cálida y protegida aun si te recuerdo y todavía siento cosas por ti como si un día me levanto y ya no te amo, sino que solamente te quiero.
No significa que conservando lo único que queda de nosotros me esté negando a olvidarte como todo el mundo piensa, significa que seamos lo que seamos y estemos donde estemos, siempre formarás parte de mí, siempre serás una parte importante que nunca olvidaré, ese alguien a quien le estaré eternamente agradecida porque un día llegaste y todo cambió, eso es lo único que significa. Significa el recuerdo de aquello tan único y bonito que una vez tuvimos y jamás volverá a repetirse.
Ese es el motivo por el que conservo los restos de aquel nosotros, porque te quise como se quiere a pocas cosas, porque te quiero más de lo que querré a nadie jamás y porque te superaré con el tiempo pero nunca dejaré de quererte.


Y por eso tiene sentido que esos pequeños detalles formen parte de mi rutina ya que tú ya no volverás a estar en ella.

jueves, 4 de agosto de 2016

Mi yo sin ti.

Hoy voy a hablarte de mí. De mi yo sin ti. De mí cuando no estás. Cuando te vas. Cuando no me despiertan tus besos ni siento el calor de tus abrazos.
Hoy quiero que sepas quién soy cuando no estás conmigo, quiero que sepas cómo mi corazón se fragmenta en miles de trozos esperando que vuelvas a repararlo pero nunca llegas y eso sólo lo destruye más. Hoy quiero que conozcas a la persona que soy desde que te fuiste. La persona que perdió la ilusión por todo. La persona que dejó de confiar en los demás. La persona que dejó de esperar nada de nadie y mucho menos de ti. La persona que siempre echará de menos quién era cuando estaba contigo. Ha pasado un escaso mes pero ya casi no queda nada de ella.
Ahora camina mirando a sus pies, con el ceño fruncido y la mirada perdida con la mente llena de pensamientos que la torturan a diario. Ya no cree en nada, ya no necesita a nadie, solo a sí misma. Ya no sonríe al levantarse mirando el móvil esperando leer tus buenos días, ahora simplemente se levanta y piensa que quiere que llegue la noche para seguir durmiendo, si es que consigue pegar ojo alguna noche. Sus sueños se han convertido en pesadillas, y ni los buenos la hacen levantarse sonriendo porque la vida real es su verdadera pesadilla a día de hoy.
Sigues siendo lo primero en lo que piensa al levantarse y al acostarse, eso no cambiará hasta dentro de mucho tiempo. Sigues siendo el único por el que ella haría cualquier cosa, el único por el que lo volvería a intentar infinitas veces hasta morir, eres la única piedra con la que le encanta chocar, la única persona capaz de romperla y volver a unirla sin necesidad de pegamento, el único capaz de hacerla sonreír aunque ella no quiera. Eso no cambiará aunque quiera, siempre podrá más el sentimiento de no te vayas.
Ojalá pudiera decirte por qué te quiere pero no puede porque ni ella misma lo sabe, o sí lo sabe pero es demasiado largo de explicar. Ojalá pudiera decirte que desde que te fuiste nada es igual en su vida, que ya no sonríe apenas, que ya no le brillan los ojos cuando habla de algo que la emociona porque ya nada la emociona, que apenas come y que lo de dormir por las noches se ha convertido en todo un reto para ella. Ojalá pudiera decirte lo que siente cuando la miras pero no la besas, cuando te tumbas a su lado espalda con espalda y no pecho contra pecho, cuando le sonríes pero no le dices lo que sientes, cuando la abrazas pero no te arriesgas. Ojalá pudiera decirte con qué intensidad siente que le oprimen el pecho a diario, ojalá pudiera decirte que se hace heridas en los labios de mordérselos para no besarte. Y tantos ojalás que ya no tienen sentido, porque te has ido y supuestamente nunca volverás. Supuestamente nuestra historia ha llegado a su fin, pero sin embargo, yo todavía tengo la sensación de que nos falta la mitad del libro por escribir, que nunca existirá un adiós definitivo entre los dos. Que estamos destinados a estar juntos y también siento que algún día el destino me dará la razón y así como hoy me separa de ti, en un futuro volverá a ponerte en mi vida y quizá ese futuro sea el que nos merecemos. El futuro por el que tanto luché para vivirlo contigo, aparentemente en vano.
Ojalá pudieras ver como se rompe por las noches cuando se siente sola, ojalá pudieras mirar lo que esconde su sonrisa de día y lo que hay en sus pensamientos diarios.
Ojalá estuvieras aquí y ojalá te quedaras, amor.