domingo, 13 de marzo de 2016

Reflexión personal: Distancia

En esta entrada no voy a poner ningún texto, no voy a plasmar ninguna emoción ni sentimiento ni voy a contar un relato.
Por primera vez me dirijo a vosotros como la autora de este blog y los escritos de él. Me dirijo a vosotros como Celeste y solo Celeste, para compartir con todos aquellos que me leen una reflexión que considero muy importante, tanto para mí como para cambiar la mentalidad de ciertos sectores hacia este tema. Voy a hablaros sobre la distancia.
La distancia es eso que separa cuerpos pero no corazones, también llamado "una gran mierda" por otros, y sí, tal vez lo sea, pero tal vez no tanto como nosotros pensamos...
Por un lado, están los que piensan que es horrible y se cierran a ella diciendo la típica frase "yo jamás tendría una relación a distancia porque son una mierda" sin ni siquiera haber vivido esa experiencia en carne propia. Sí, esa era yo hace 8 meses, (por hacer una aproximación). De aquellas que criticaban las relaciones a distancia a más no poder, que no apoyaban para nada todo ese mundo, de las que decía "¿Cómo vas a estar un mes sin ver a tu pareja?", "¿Qué clase de relación es una en la que ves a tu pareja tres días y luego estás meses sin verla?", "No funcionan", "no salen bien", "no tienen futuro"...


Así que sí, cuando llegó esa persona, todos mis ideales y teorías sobre "la distancia es una mierda y jamás tendría una relación así", desaparecieron y se derrumbaron como un castillo de naipes; lo que me hizo aprender, que nunca hay que decir nunca. Como bien he dicho anteriormente, están las personas como yo hace 8 meses, y luego están las que viven una experiencia como la mía y aprenden a mirarlo de la manera en la que realmente hay que verlo, porque la distancia sí, es algo duro y difícil, pero no debemos cerrarnos a ella porque si de verdad quieres a alguien, te da igual donde esté, y así es como debe ser.
Jamás asegures que nunca te involucrarás en una relación a distancia, porque te comerás tus propias palabras cuando te enamores de alguien que viva a muchos kilómetros, y entonces te preguntarás "¿Qué hago ahora?" Bien, te diré lo que harás: saltarás a la piscina de la distancia, ¿y por qué? Sencillo, en una piscina disfrutas, trabajas duro y te relajas, pero hay una cosa que nunca dejas de hacer cuando estás dentro del agua; nadar o luchar por mantenerte a flote y no hundirte. En eso consiste una relación a distancia, en nunca rendirte y nunca dejar de luchar por mantenerse a flote.


No pienso que sea cierto que tengan que acabarse tarde o temprano o que no tienen futuro, si dos personas están enamoradas, la distancia no significa nada cuando alguien lo significa todo, y que si esa persona te quiere de verdad, lo aguantará por ti. Y seamos realistas, siempre habrá uno de los dos que lo lleve peor que el otro, pero en este caso el que lo lleva mejor deberá ser "el ancla" de la otra persona para poder equilibrar la balanza, mientras ese equilibrio esté estable, todo irá genial.
Esto es una reflexión para todas aquellas personas que se cierran y creen que la distancia es una mierda, que no vamos a engañarnos, no es fácil, pero no os cerréis porque realmente una relación a distancia en sí, no es algo horrible. Personalmente mi experiencia ni la cambio ni me arrepiento, porque si no sale bien, te hace madurar y aprender de ello y si sale bien, puedo asegurar que es increíble, porque no hay nada como contar los días para verlo, el emocionarte días antes y pasarte la noche anterior en vela por las mariposas en la tripa de saber que le vas a ver, el estar tan feliz porque aunque no lo puedes tocar, lo puedes sentir contigo todos los días y eso es algo precioso. Sinceramente, desde mi punto de vista, una relación a distancia es muchísimo más verdadera y sincera porque se basa en la confianza elevada a la máxima potencia, saber que esa persona está a kilómetros de ti pero está contigo, saber que no tiene ninguna obligación ni necesidad de estarlo porque estás lejos, no puede verte, no puede tocarte, pero te quiere de verdad y por eso espera días y noches por volver a reunirse contigo y solo contigo, que se hará viajes por ti, que llorará y sufrirá por echarte de menos pero seguirá adelante por ti, yo personalmente, eso no lo cambio por nada.
Si realmente no estás enamorado de esa persona o crees que no te vas a enamorar, no empieces una relación así, porque para soportarlo, tienes que querer muchísimo a tu pareja, si no es así, no serás capaz de aguantar y esa es la realidad. Pienso que esto las hace más fuertes también porque se crea una conexión psicológica y de corazones muy fuerte en la que os queréis aún estando a cientos de kilómetros y el amor que sentís hacia el otro puede con todo y os hace invencibles, baraja si prefieres echarle de menos mientras hace su vida con otras personas, o echarle de menos y que esté contigo, porque echarle de menos, vas a echarle de menos igual. Y desgraciadamente eso será así hasta que llegue un momento en el que la distancia será cada vez menos hasta que haya desaparecido por completo. Solo hay que tener fe, y creer en la relación y en tu pareja al 100%.


Mi experiencia no salió bien, pero yo sé que esa persona me quería y con eso me quedo. No es fácil, hay que estar muy preparado y tener la cabeza bien amueblada, confiar mucho en esa persona y quererla con todo tu corazón. Debo de ser de las pocas personas (y mirad que esto hace 8 meses era imposible que yo lo dijera), que sale de una relación de este tipo y puede decir que le gustan, a pesar de haberlas odiado con toda mi alma. Y no, no soy una persona masoca, no me gustan por la parte de sufrimiento, sino por la recompensa. La recompensa de ver a tu pareja después de haber estado un mes, dos meses, sin verlo, aunque solo sean dos míseros días, es increíble. El reunirte con él en la estación, el aprovechar cada segundo de esos dos días que pasáis haciéndolo cada vez más intenso... y realmente hasta que no tienes una relación a distancia, esto no lo sabes. Así que no os cerréis, hay skype, hay whatsapp, hay llamadas de teléfono y con todo esto es mucho más fácil, se trata de relaciones bonitas y verdaderas en las que tú sabes que esa persona está ahí, aunque no la tengas físicamente, sabes que la tienes y la vas a tener. Y sí, tendrás tus días de bajón en los que pensarás que no podrás con ello, pero de verdad os digo, que si queréis, y estáis enamorados de esa persona, podéis y cuando penséis en rendiros, recordaros a vosotros mismos por lo que estáis luchando y por qué os vale la pena.


Personas que se cierran a este tipo de relaciones, abrid los ojos. Son relaciones en las que hay que ser muy fuerte pero son muy bonitas a su vez, las recomiendo y me declaro fan total de las relaciones a distancia, a pesar de haberlas odiado antes de haber vivido una en carne propia.

La distancia nunca separa dos corazones que de verdad se aman.


Celeste.

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